Lo común Vs Lo extraordinario
El temor es común para todos. Sin embargo, no es la vida común la que usted y yo buscamos, sino la vida extraordinaria. Alguien dijo una vez: “La diferencia entre una persona exitosa y las otras no es una falta de fortaleza, no es una falta de conocimiento, sino una falta de voluntad.”
Si usted se ha colocado metas para el 2008. ¿Tiene usted un deseo de ganar? Yo sé que sí, y yo también, pero como dijo un famoso entrenador: “Ganar no es una cosa de un momento; sino algo de todo el tiempo. Usted no gana de vez en cuando; usted no hace cosas correctas de vez en cuando; usted hace las cosas correctamente todo el tiempo. Ganar es un hábito.”
¿Cuáles son los ladrones del impulso?
- Miedo a lo desconocido, miedo al rechazo, o miedo al fracaso.
- Dejar las cosas para más adelante.
- Tiempo.
- Falso sentido de seguridad.
Miremos dos de los ladrones del impulso:
Dejar las cosas para más tarde. Esta es una máscara detrás de la cual nos escondemos cuando estamos inseguros, con temor o indisciplinados – destruye nuestro tiempo. Gracias a Dios, cuando estoy seguro en el amor de Dios por mí, no tengo temor y avanzo con ímpetu y firmeza con un enfoque más eficiente, dándome cuenta que si fallo al menos fallé mientras intentaba la grandeza.
Tiempo. Ah, esa entidad escurridiza que se evapora en la nada. El tiempo diluye todo esfuerzo, así que sea intencional en comprimir sus actividades. En otras palabras, usted puede hacer cinco grandes esfuerzos en un período de un mes pero el impacto será – como mucho – un pequeño salpicón en el océano de la vida.
Por otra parte, si usted concentra sus cinco nobles esfuerzos en una semana, el impacto es mucho más pronunciado. Multiplique esos esfuerzos de manera repetida durante un período de un mes, y la emoción y el entusiasmo, logrado de su éxito que está creciendo, volverán a capturar el impulso que usted busca.
¿Qué ha estado usted diciendo que quiere hacer año tras año? ¿Qué sueño no desaparecerá?
Acá hay sólo algunas estrategias para el impulso: Haga algo atípico (al menos para usted) – que no sea ni imprudente ni necio, sino algo extraordinario que de testimonio de lo extraordinario.
No tenga temor. Todos tenemos áreas en nuestras vidas que causan nerviosismo. En vez de ser inmovilizado por su nerviosismo, haga una inversión significativa (de dinero y tiempo) hacia su sueño – en alguna parte entre audaz y un poco nervioso.
Debería ser suficiente con un empujón para sacarlo fuera de su zona de comodidad, y debería inspirarlo a salir de sus viejos patrones familiares de volverse falsamente seguro con el status quo.
Junte toda sus energías hacia un emprendimiento que usted cree que es el plan y propósito de Dios para su vida. ¡En otras palabras, dé el 100 por ciento y dé todo!
Reinvéntese a usted mismo, a su ministerio y/o negocio, a su familia y a su vida. Recuerde, usted está en el timón. Demasiados de nosotros estamos cómodos en nuestra mediocridad – o al menos tratamos de justificar nuestra mediocridad con nosotros mismos.
Pero si cuando usted recuesta su cabeza a la noche o cuando ve su rostro en el espejo, está desilusionado con su actual lugar en la vida, entonces es tiempo de volver al timón y reinventarse.
¡PROSPERE!
Ver otros mensajes de fe
Usted puede recibir diariamente los devocionales del Apóstol Juan Crudo en su casilla de correo electronico. Pídalos CLICK AQUÍ